Ya que el mundo a entrado en tiempos de anomia social, haber si nos damos tiempo para leer estas reflexiones y un poco de humor
El Perú, uno de los paises mas ricos en América, posee 37 microclimas de los 44 que existe en el planeta, tiene recursos naturales más qué cualquier otro país de Sudamérica, sin embargo, es como una paradoja, y duele decirlo con inmenso dolor, también es el país más pobre de este continente, porque todos esos recursos estan en pocas manos en desmedro de toda la población peruana.
Recursos naturales entregados en concesión a los poderes fácticos por los gobiernos sucesivos y corruptos.
Por aquí por allá andan niñas y niños desnutridos con anemia destruyendo su masa encefálica para toda su vida, hombres y mujeres sin una buena atención tanto en la salud como en la educación.
Y las canciones que nacen del seno del pueblo, a pesar de los años, recobra vigencia en medio de las luchas reinvindicativas y se manifiesta como una resistencia cultural de más de 500 años de ignominia.
Tus seguidores, todos aquellos que tuvimos la fortuna de estar cerca de ti en tus multitudinarios conciertos, acompañandote en masa y cantando a mandíbula batiente y a viva voz con tus inolvidables y teluricas interpretaciones para el pueblo y hacia el pueblo, hoy con mucho dolor y tristeza nos enteramos de tu partida hacia la eternidad. hasta siempre Martina. Vivirás en el seno del pueblo.
Comenzaron su vida artística con el nombre de "Los Chamacos" interpretando música mexicana en las emisoras "Mundial", "Miraflores", e "Internacional". Llegaron a presentarse en muchos locales, incluido el famoso "Tabaris" y en radio "Splendid" de Argentina. Es en Buenos Aires donde Luis Sifuentes dejaría de existir como consecuencia de una peritonitis el 26 de mayo de 1946. Posteriormente entraría a remplazarlo, por un breve periodo, Dante Miller.
Dieron inicio a la era de Los Morochucos interpretando temas de compositores, como Chabuca Granda, Felipe Pinglo Alva, Pablo Casas Padilla, Eduardo Márquez Talledo, Alicia Maguiña, Alberto Condemarín, Augusto Polo Campos y entre otros. Augusto Ego-Aguirre y Luis Sifuentes. Eran épocas de triunfo para la música peruana con el boom de Los Embajadores Criollos, Los Chalanes del Perú y de los grandes del criollismo. El apoyo de numerosas emisoras que apostaban por la difusión de dicha música fue relevante. Los directores de las radios competían por las primicias con contratos sustanciosos que les hacían a los artistas.
La conformación más conocida y exitosa de los Morochucos fue la integrada por Alejandro Cortés Seminario, Augusto Ego-Aguirre y Oscar Avilés, que estuvo activa durante 15 años y se separaron en 1973. Durante este último año, el trío estuvo integrado por Rafael Matallana, Augusto Ego-Aguirre y Oscar Avilés. Avilés y Cortez continuaron su carrera artística, el primero haciendo dúo con Arturo Zambo Cavero y el segundo como solista, mientras Ego-Aguirre se retiró.
Participaron en películas junto a Luis Aguilar, Libertad Leblanc, Nadia Milton de la productora mexicana de Alfonso Rosas Priego.
Se especializaron en interpretar valses románticos, en su primera etapa originales y en su segunda etapa, mayormente covers de clásicos de la música criolla. Entre los que más destacaron de los numerosos long plays que grabaron estuvieron: "El Huerto de mi Amada" (Felipe Pinglo), "Anita" (Pablo Casas), "Nube Gris" (Eduardo Marquéz Talledo) , "Cuando Llora mi guitarra" (Augusto Polo Campos) entre otros.
Ellos se presentaron en diversos lugares entre los que destacó El Grill Bolivar, y fueron los primeros artistas peruanos en presentarse en este importante hotel de la Ciudad de Lima.
Es un placer escuchar los poemas musicalizados, de uno de los más renombrados poetas de habla hispana, nuestro inmortal Cesar Vallejo, en la voz de diferentes y reconocidos interpretes del acervo popular.
Nacida en Lima en 1953, hermana de la también cantante criolla y tropical peruana Melsy Mesías Vidales Charito Alonso, hizo sus estudios en el Colegio Santa María Eugenia en Breña, desde niña era aficionada al canto, lo curioso es que en sus presentaciones personales se cambiaba de nombre, por temor al eminente castigo que le proporcionarían sus padres. Comienza a ser reconocida en el Festival de Sullana de 1970, en donde participa, en remplazo de la cantante Lucha Reyes, quien ya se encontraba delicada de salud, interpretando el vals "Yo tengo una pena" de Augusto Polo Campos, con los arreglos y acompañamiento musical del maestro Manolo Ávalos, con quien grabaría posteriormente su primera producción discográfica para el sello Virrey Industrias Musicales.
Entre el género criollo y tropical.
Admiraba mucho el estilo de Jesús Vásquez, Eloísa Angulo y de la inglesa, Glenda Jackson, nunca se consideró ella gran cantante, en cada entrevista que daba a los medios decía que le faltaba mucho para llegar a tener ese nivel. No obstante la venta de sus discos era formidable, ella hizo sus pininos cantando música tropical que estaba tan de moda en esa época. Pero ganó más nombre en el ambiente criollo, especialmente en Vals, Polka, Marinera y Huayno. Algunas de sus mejores interpretaciones de esa etapa son los valses "Jamás impedirás", "Que nos pasó a los dos", "Donde tú vayas" de José Escajadillo, "Otra vez corazón" de Juan Mosto y "Pasito a Paso" de Chabuca Granda y Juan Castro Nalli. Sin embargo no es hasta 1976 en que decide dejar el género criollo para dedicarse definitivamente al género tropical y lo hace hasta 1985, en donde decide incursionar en la balada.
Su última etapa y sus éxitos musicales.
A mediados de la década de 1980' se le detecta leucemia linfática, misma enfermedad que la llevaría a la muerte en enero de 1987, justamente cuando había concluido de grabar en Buenos Aires su disco que la incursionaría en la balada. El disco se entituló precisamente, Antes de Partir, cuya composición pertenece a José Escajadillo y que paradójicamente se convirtió por el contenido, en su canción de despedida. Las regalías de dicho disco, como fuera la voluntad del esposo de la extinta cantante fue donado a la Liga Peruana Contra el Cáncer.
A sus escasos 21 años, que más parece tener el doble, por su neta elocuencia y amena disertación sobre Derecho Penal. Es el hijo de mi hermano Perching.