viernes, 19 de diciembre de 2025

Puente Cantucho

Otrora puente cantucho.
Foto cortesía
Roberto Aldave Palacios.
Hualin

En algún rincón casi olvidado de la memoria colectiva, todavía debe haber recuerdos de la existencia del puente Cantucho, ubicado en la calle San Martin con la intersección de la acequia Pauca Rajgra, entonces, en la periferia de Chiquian. Este puente, construido con piedras ancestrales y madera noble, en su tiempo fue el orgullo del barrio de Oro Puquio. 

Su estructura se levantaba esplendorosa sobre la acequia, que procedía toda presurosa de la cascada de Putu pasando las faldas fecundas de Racran, fluyendo con la suavidad de un susurro. El puente fue testigo mudo de la tradición y la vida de las calles del pueblo que los enlazaba con las chacras de Cochapata, Mishay, Racran, Rimichaca, San Juan Cruz y otros tantos más. 
 
Con el paso del tiempo, que no perdona, el puente se bautizó en un punto representativo. Donde los embelesados enamorados, de manera clandestina, en este espacio apropiado para un momento de romance, se citaban con el fin de hacer votos de amor eterno, y los cándidos niños, por las orillas de la acequia y el puente, jugaban al trompo, rumrum, canga, bolero, futbol y a correr de un lado a otro, riendo y gritando a todo pulmón, En tardes tranquilas, cuando el sol empezaba a inclinarse, sus rayos oblicuos y amarillos bañaba el paisaje de un cálido resplandor sobre la acequia, los tejados, las bullangueras calles y  el puente, por donde caminaban las salerosas mujeres del pueblo, de manera especial las damas de oro puquio.   
    
Pero un buen día, o, mejor dicho, en un desdichado día, de la noche a la mañana, las autoridades, sin valorar su transcendencia histórica, ordenaron a arrasarlo y con el paso del inexorable tiempo se desvaneció en la memoria colectiva.   

Ahora aquella acequia rumorosa pasa por debajo del esperpento cemento. Solo quedan recuerdos difusos de lo que una vez fue una insignia de conexión de un lado de la orilla a otro. La acequia toda taciturna sigue fluyendo, indiferente al paso del tiempo, y el viento susurra historias de un puente que una vez existió, pero que ahora solo vive en la memoria de quienes tuvieron la fortuna de conocerlo y venerarlo.

El pichuychanca      
Chiquian,  9 de diciembre 2025.     



miércoles, 3 de diciembre de 2025

Atentado contra el Patrimonio arqueológico de Capilla Punta

 


La destrucción de recintos arqueológicos en la provincia de Bolognesi es un asunto que nos colma de tormento y desasosiego. Nuestros pueblos tienen una rica historia y un legado cultural invaluable, pero que lástima, muchos de nuestros áreas arqueológicas están siendo demolidos o dañados por la supina ignorancia y la monstruosa mano del hombre.

Carentes de conciencia y respeto por nuestra herencia cultural es uno de los principales factores que contribuyen a esta destrucción. Muchos de nuestros espacios arqueológicos son considerados "tierras de nadie" y son objeto de saqueo y destrozo por parte de personas que buscan obtener beneficios económicos a corto plazo.

El derribo de nuestros sitios arqueológicos no solo es una embestida a nuestra identidad cultural, sino que también es un robo a las generaciones futuras. Estas zonas son una lumbrera al pasado, una forma de entender nuestra historia y nuestra cultura, y su desmoronamiento es un golpe irreparable a nuestra memoria colectiva.

Es trascendental que tomemos conciencia de la importancia de preservar nuestros territorios arqueológicos y que trabajemos juntos para protegerlos. El gobierno Municipal, las autoridades locales y la comunidad en general debemos unirnos para tomar medidas efectivas para proteger estos ambientes y promover  valores y conciencia cultural.

En los quince distritos de la provincia de Bolognesi tenemos un gran patrimonio arqueológico que debemos proteger y preservar. Lugares como el complejo arqueológico de Yauca Punta, la cueva de Petaca, Pueblo Viejo, ubicados en el distrito de Huasta. En Chiquian se encuentra los muros de Matara (centro poblado de Cuspon) los muros de Capilla Punta cuyo recinto a sufrido, hace algunos días,  un atentado arqueológico,  y en nuestro fuero interno nos surge una pregunta: ¿Quién fue el ideólogo facineroso para este acto en contra de nuestra historia, La Municipalidad o la Comunidad Campesina de Chiquian?, no tiene perdón de Dios. Se supone que estas instituciones deben ser los primeros en preservar los patrimonios arqueológicos de nuestra comunidad.  Estos territorios son solo algunos ejemplos de la riqueza cultural que poseemos a lo largo y ancho de nuestra provincia. Es nuestra responsabilidad protegerlos y preservarlos para las generaciones futuras.

La educación y la conciencia cultural son clave para cambiar esta situación. Debemos educar a nuestras generaciones más jóvenes sobre la importancia de nuestra herencia cultural y la necesidad de protegerla. Solo así podremos asegurarnos de que nuestras áreas arqueológicas sean preservadas para siempre.

Casa de la cultura de la provincia de Bolognesi Chiquian

La directiva.

Chiquian, 3 de diciembre 2025

Destruyendo muros




Para construir este
 esperpento
demoliendo la base
del recinto

Base del recinto se salvó de las manos salvajes
que no saben de memoria e historia del pueblo

Hubiera sido mejor un 
mantenimiento 
de Capilla Punta en lugar de esa
horrible construcción  con la piedras
saqueadas de los muros originales
herencia de nuestros abuelos

Horroroso, deformando
el recinto arqueológico
de Capilla Punta.


El remoto muro
vilependiado, saqueado

Moribundo muro
Pide auxilio a gritos..

Que horror, Dios mio, 
La ignorancia de las autoridades
Es atrevida


Ya no es el mismo paisaje de antes.
Esas columnas impias debe ser
Destruida de inmediato.


Profanacion del recinto sagrado de
Capilla Punta.