domingo, 23 de marzo de 2025

Identidad y memoria

 


La cultura  de un pueblo, a través del tiempo y el entorno familiar, es trasmitido de  generación en generación con el fin de aprender y tomar conciencia  de las tradiciones y valores culturales. Gracias a los abuelos y gratitud a las generaciones posteriores que ha preservado y todavía preserva y se defiende en el tiempo, hasta hoy en día, las costumbres, los hábitos de una comunidad,  en este caso —nos estamos olvidando de nombrarlo tal como es, de— LA INCONTRASTABLE Y GENEROSA VILLA CIUDAD DE CHIQUIAN. 

En otras palabras, es deber, de todo buen hijo chiquiano o hijo  de cualquier otro distrito de la provincia, de  salvaguardar, valorar la identidad y entender la historia de la patria chica querida. Las tradiciones guarda los valores de principios y normas  de un pueblo, y la supuesta modernidad la destruye, y una de sus formas es quitarnos de la memoria nuestro pasado histórico, deshumanizando a la sociedad. Tan solo poner un ejemplo, la actual  curricula educativa y los medios hegemónicos de comunicación. 

Nací, crecí en el barrio de Jircan hasta los primaverales 15 años. Hasta ese entonces, junto con los amigos de mi generación de los 70 del siglo pasado, que nacieron en otros barrios, desde que tuvimos uso de razón, conocimos, crecimos y llegamos a estimar al barrio de Quihuyllan, lindero con Huamgan, la calle Figueredo, Jircan y tranca. Si hay alguna duda nos podemos remitir a los viejos ciudadanos de Chiquian —lo de viejo lo digo en el buen sentido de la palabra y con todo el cariño del mundo— que estoy convencido que tienen mayor autoridad de aclarar este controversial tema.   

Este tema de los barrios ha originado debates por doquier debido a la responsabilidad, tengo entendido, por la gestión de anteriores  autoridades de la Municipalidad sin  haber realizado, en su momento, un estudio previo sobre el área delimitada del catastro de cada barrio y sin consultar a los pobladores.   

Me contaron una anécdota de hace un buen tiempo sobre el caso:           

Ciertas personas se acercaron al domicilio de la Sra.  Lurdes con el propósito de que  firme el oficio para el  nuevo nombre del barrio, Flor de la Cantuta. Al leer dicho documento, a la Sra. Lurdes,  la sangre se le subió al rostro e indignada con todo su derecho y toda la razón, contesto: — ¡Váyanse a la gran…!  — imagínense la palabra que rima con cantuta, con todo el respeto a los lectores.            

 

Calle 28 de Julio.
Barrio Lirio Guencha.

El tiempo corre y corre. Muchos, la mayoría de los habitantes de Chiquian como de otros pueblos, de pronto nos hemos visto forzados a migrar a la ciudad por varias necesidades. Total desde tiempos inmemoriales el hombre ¬varón y mujer— siempre ha migrado, por lo tanto  ha sido, es y será un derecho universal. En esta coyuntura de emigrantes con el tiempo, los paisanos, donde radican o se han asentado de hace mucho  tiempo, se  reúnen para formar asociaciones, clubes con el propósito de seguir manteniendo la costumbre e identidad de la tierra que los vio nacer.      

Cuando regresé a la tierra natal, luego de varios años de ausencia,  me di  con la  ingrata sorpresa que varios lugares donde derroche mis pasos infantiles y adolescentes cambiaron de nombre precisamente por las autoridades de la Municipalidad so pretexto de que el pueblo crecía por los rededores con nuevos barrios.

Tranca es uno de ellos. Mi lugar preferido por una sencilla razón, mi escuela de don Josué, quedaba ahí. Recuerdo que en mi época escolar el plantel estaba rodeado de escasas casas como el de la familia Sánchez Proaño, Aldave Rayo, Zubieta Aldave, Escobedo Alvarado, otros más contados con el dedo de la mano.  Este inolvidable paraje, ahora se denomina, La Portada del Yerupaja. Las personas, la humanidad tiene derecho de emigrar y asentarse en un determinado lugar, pero no tienen derecho de cambiar la identidad de un pueblo por una mala administración Municipal. 

Otro paraje, ¿Quién no recuerda, Santa Cruz, Jukiush Tana, Cruz del olvido? Hoy, estos lugares se denominan como el barrio de las Flores.  Qué curioso, durante mi estancia aquí en la patria chica, hasta ahora no he visto crecer o florear ni una sola flor.

El pueblo, sus lugares y barrios debe permanecer en el tiempo con su identidad, su memoria histórica y su historia cultural. Por consiguiente, se pide a las autoridades competentes de la Municipalidad y a la población en general, reconsiderar los nombres  tradicionales legado desde tiempos antiguos por los abuelos al que debemos guardar y rendirle nuestro debido respeto.  

El Pichuychanca.              

Chiquian, 17 de marzo de 2025


Calle Sam Martín
Barrio Lirio Guencha.


Calle Ayacucho.
Barrio de Oro Puquio


Calle Comercio.
Barrio de Umpay.

Calle Tacna

Calle San Martin.

Calle Bolognesi.

Plaza Mayor



Calle Alfonso Ugarte.

Calle El Comercio
Barrio de kiwillán.

Plazuela de Bolognesi.
Barrio de Kiwillán




Calle Sauces. Alto Perú
Barrio Kiwillánp

Calle 2 de Mayo

Calle Espinar

Calle Figueredo
Tranca.



Calle Bolivar
Barrio Jircan.

Evitamiento entre Tranca,
Cruz del olvido y Jircan.

Tranca

Antiguo estadio de Jircan



Valle de Aynin.



Yukiuh Tana, Santa Cruz, Cruz del Olvido, Tranca


Jircan, Kiwillán

Oro Puquio, Umpay, Lirio Guencha

Capulipata, Parientana, Jupash, Jircan

Vista panorámica desde el barrio Capilipata.

Calle Bolognesi.
Barrio Capulipata


Calle Leoncio Prado.
Barrio Jupash.

El Pichuychanca.

sábado, 15 de marzo de 2025

La Fábula del viejo cabo


Tiempos de neblina. Chiquian.
Versta tras versta retroceden los rusos. Cruzan campos, bosques, ríos, pantanos, colinas, llanuras y barrancos. Por carecer de fuerzas suficientes, el ejército ruso se ve obligado a retroceder.
Los soldados murmuran:
---¿Acaso somos cobardes gacelas?
---¿Acaso tenemos agua en las venas?  
---¿Cuándo se había visto que los rusos le dieran la espalda al enemigo?
Ansiaban entrar en combate.
Había dos ejércitos rusos. Uno, al mando del general Barklái de Tolli, retrocedía hacia Vilna, Drisssa y Polotsk. El otro se retiraba por un sector  más meridional: desde la ciudad de Grodno hacia Slutsk y Bobruisk. Lo mandaba el general Bagratión.
Las tropas napoleónicas eran casi tres veces más numerosas que  las de Barklái y Bragatión juntas. Con la intensión de derrotarlos por separado, los franceses no permitían a los rusos unirse.
Ambos generales rusos comprendían que, por el momento, no poseían fuerzas suficientes para presentar combate verdaderamente serio al enemigo. Por eso, retiraban sus regimientos, guiados por el deseo de preservar el ejército.
---¡A lo que hemos llegado!- suspiraban los soldados.
---¡Adiós a nuestro honor de combatientes!
Un viejo cabo, que retrocedía como todos, dijo de pronto a sus camaradas:
---¿Quieren que les cuente un cuento?
---Cuéntalo pues.
Los hombres se detuvieron a descansar, se acomodaron y se quedaron en silencio.
---Una vez, hace mucho o hace poco, no importa demasiado--- comenzó el viejo cabo -–se encontraron en el bosque un lobo gris y un alce pequeñito. El pérfido lobo hizo rechinar los colmillos:
“Alcecito, te voy a comer”.
“Espera lobo gris -–le dijo el alcecito-.  Acabo de nacer. Espera a que crezca un poco”
Al ocurrírsele que si el alcecito crecía un poco tendría más carne, el bandido de los bosques accedió.
Rápida o lentamente, no importa demasiado, el tiempo pasó. Otra vez se encontraron el lobo gris y el alcecito. Este se había convertido ya en un alce adolescente, los cuernos le empezaban a aparecer y las pezuñas se le habían endurecido. Al verlo, el lobo gris hizo rechinar los colmillos:
“Alce, te voy a comer”.
“Bien, lobo gris –-respondió el alce---. Pero permíteme despedirme de mi tierra natal primero.”
“Pues despídete”, replicó el lobo.
El joven alce comenzó a recorrer su tierra, sus campos, bosques y llanuras. A medida que caminaba, se iba fortaleciendo, mientras el lobo lo seguía prácticamente pegado a sus pezuñas. El largo camino dejó agobiado al bandido: se le empezó a caer el pelo, le aparecieron las costillas y dejó caer la lengua, sintiéndola totalmente ajena a su cuerpo.
“Alto, detente”, gritó el muy pérfido.
Rápida o lentamente, no importa, el tiempo pasó. Un día, el alce realmente se detuvo y salió al encuentro del lobo, que vio ante sí a un animal adulto y vigoroso. El bandido rechinó los colmillos:
“Alce, ahora sí te voy a comer“
Pero el titán del bosque se echó a reír:
“Has la prueba”.
El lobo se lanzó al ataque, pero sus fuerzas ya no eran las mismas de antes, ni el alce era ya la cría de ayer, sino un verdadero titán de los bosques, que se levantó sobre sus patas traseras y dejó caer sus pesadas pezuñas sobre el lobo. Allí se acabó el bandido.
El cabo calló
Los soldados se quedaron pensativos:
---No era tonto el alcecito.
---¡Se volvió un alce adulto y entonces…!
---¡Espera! ¡Esa fabula tiene moraleja!
---¡Retirada! ¡Retirada!- se oyó la orden.
Los soldados se pusieron de pie y cerraron filas. Con la cabeza erguida, siguieron caminando por los campos, bosques y llanuras. Por su propia tierra y no por la ajena.

Extraído del libro:
Cuentos de la historia Rusa
De: S Alexéiev

El Pichuychanca.

Chiquian, 15 de marzo 2022




viernes, 7 de marzo de 2025

CECILIA TUPAC AMARU.

 CECILIA TUPAC AMARU.


Cecilia Tupac Amaru


Fue hija abandónica de Manuel Escalera un arriero mestizo que realizaba constantes viajes de Cuzco a Potosí, en ese recorrido paso obligatorio por Sicuani, se conociera con su madre Marcela Castro Phuyucawa, que después se casó con Marcos Tupac Amaru convirtiéndose padre político de muy niña y llevado a Surimana donde creció a lado de su primo José Gabriel Tupac Amaru 10 años mayor que ella y su gran consejero. Cecilia fue netamente quechua hablante, auto didáctica, con temprana edad se casó con  Pedro Mendigure un joven arriero de la zona, trabajador y cumplidor a sus 5  hijos uno de ellos Andrés Tupac Amaru (látigo de los andes), hasta antes  de la rebeldia. Su cultura originaria, de ser justa chacarera recusaba todo tipo de abusos e injusticias, llegando a tal punto  que encaraba  a los chapetones españoles, siendo delgada y baja pero gigante a la hora de discusiones y confrontaciones. Iniciada la rebeldía con causa ésta mujer guerrera participó en el apresamiento del Virrey Arriaga, en la batalla de Sangarará y en la toma de Cusco no obstante, en ésta última vio en carne propia  las traiciones e vacilaciones de algunos criollos o colaboradores refutando a Francisco Molina  por la falta de pólvora en el lugar del encuentro de manera que, contemplaba  con mucho dolor  el frustrado posesionamiento, reculamiento y la orden de retirada del Inca.

Fue capturada tras la toma en Tinta por las tropas del Mariscal Joseph del Valle alcanzando en las punas que circundan al Alto Perú a lado de Micaela Bastidas y lugartenientes, llevados a Cusco fueron juzgados y sentenciados uno por uno, Cecilia  tan escueta y firme respondía: "Lo confesado confesado y lo negado negado". Fue encarcelada dos veces,sentenciada a 200 azotes públicos y a la de 10 años de destierro para servir gratuitamente en un convento de México previo envío al Real Felipe, que no se cumplió. Los azotes se las dieron en las calles aledañas de la plaza, ella montada en burro tuvo que soportar la crueldad de las genocidas, ensangrentada y toda su ropa desgarrada, desfallecida, los verdugos arrojaron a su calabozo. Meses después se pactó un armisticio en Lampa su hermano Diego Cristóbal Tupac Amaru y los invasores y la aguerrida Cecilia fue indultada antes de cumplirse el mes de ese convenio sin embargo no estaba de acuerdo con ese tratado de paz y de mentira. El deseo de los virreinales era desaparecer toda esa familia y ascendencia que enarbolaba no solo justicia ni derechos de los pueblos, más que eso, aupaban una ideología de liberación de los carroñeros, dicho y hecho  por azuzar y reflotamiento Tupac Amarista ha sido apresada y llevado de nuevo al calabozo donde un año despues fue cruelmente vejada y asesinada.

Extraido de, Viajeros Peru - Huaral.

¡Cecilia Tupac Amaru vive!

El Pichuychanca

Marcará, 18 de setiembre 2022

viernes, 28 de febrero de 2025

Versos a mi patria chica amada

Cordillera de Huayhuash. Paisaje onírico


 Versos a mi patria chica amada 


Clandestino de madrugada ando.
Muerde mi cuerpo el viento helado.
Por el inclinado sendero pasando
llora la piedra por mi paso pesado.

Cantando los pájaros con alborozo,
despiertan a la patria chica amada.
Mientras duerme el gentío perezoso
del cielo lo aprecio con dulce mirada.

De las alturas contemplando 
a la patria chica querida


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Al amanecer, 
desperté con el pecho rebosante de alegría,
de ver el jardín vestido de un enjambre de rosas floridas.
de ver el prado del terruño vestido de alfombras verdes.

El despertar de la Incontrastable y generosa
villa ciudad de Chiquian



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Tú, luna serena, 
a la vera 
del ocaso del sol
brillas 
como el diamante pulido.

Ver el sendero bucólico,
ver el prado verde 
ver la calle pastoril,           
ver la plaza idílica         
pintado de plata
con tus dedos plateados         
de auténtica decoradora,                
me embriaga el alma de infinita alegría.

La luna, brillando como
un diamante en Chiquian


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Me gusta a mí andar en la madrugada
para oír el canto sonoro del inquieto pichuychanca,
para ver el despertar de la calle desierta, 
para ver el fresco roció adosado en la rosaleda
para ver el rejuvenecido paisaje 
que aprieta de alegría mi alma inmortal.

La soledad y el silencio,
acompañantes de mis
andanzas madrugadoras.


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En el pueblo, 
todo está sumido 
en el mayor silencio y calma.

Solo, solo el pueblo 
y el amor no confesado, 
sabe lo que es de mi agrado,
como amante de las letras
como amante de la naturaleza 
y el soñador que soy.  
Mirar la luna y escuchar
el canto encandilado del pichuychanca, 
el trino sonoro del señorial ruiseñor.

Prefiero, sobre todo, 
un tipo de luna coqueta, 
pálida y ojerosa 
que se oculta detrás de la nube rosácea, 
dejando deslizar su pálida luz 
sobre las ventanas de mi alma, rebosante 
de contemplación y admiración.

Las ventanas de mi alma otoñal
en cálido atardecer, contempla
el nevado de Tucu Chira.



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Chiquian, Pueblo mío 
con voz telúrica 
con voz vibrante   
tu lindura voy a cantar     
tu inmortalidad voy a escribir.

Sublima mis sentidos al contemplar el eterno ocaso del sol y llega la negra noche  


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En esta tarde serena, 
en perpetua aureola 
yo te vislumbro, 
patria chica querida, 
como la más bella del mundo.

¡Claro que si! Eres el pueblo
mas lindo del mundo. 


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Y ahora, 
En el silencio de mudos extramuros,
En el silencio del solariego sendero,
En el silencio del desnudo prado,
En el silencio del idílico paso
solo, me oigo a mí mismo.

Mudez sepulcral, solo me oigo a mi mismo.


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El canto del pájaro
El susurro del árbol
El rumor del riachuelo
Se oye y no se oye
En este apacible atardecer.

Valle de Aynin. 
Se oye y no se oye
el rumor del río



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En plácida alborada 
en la cornisa de la vieja casa
al pichuychanca cantor vi.
¡Oh, si la aurora su sonrisa rosada detuviera!
Me preguntaron si la avecilla tenia su hermosura.
Para mí era un trovador intenso
qué volará en busca de otra cornisa
para dar el toque de diana
con su luengo canto de tenor.
 

Chiquian todavía duerme,
son la 6 de la mañana,
dormilona niebla blanca le acompaña


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En doloroso desasosiego 
canto mi secreto a la luna.
Un mar de nieblas se levanta,
mis vagos pensamientos se diluye.
Mi corazón pulsa de una manera pausada,
sin estorbos ni angustias.
Atrás dejando, amargos recuerdos.

Ando por la calle adónde rompí
 el primer paso infantil. La luna
me consuela de apesadumbrados
pensamientos.


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El Pichuychanca
Chiquian, 25 de febrero 2025